Juego de ladrones: Pantera – Más grande, más ruidosa, ¿mejor?
Juego de ladrones: Pantera, la secuela de Den of Thieves, nos lleva a Europa con Gerard Butler y O’Shea Jackson Jr. para un nuevo atraco repleto de explosiones, traiciones y diálogos duros. Dirigida nuevamente por Christian Gudegast, esta continuación intenta ampliar el universo de la original, aunque no siempre con éxito.
Un thriller de acción al estilo clásico
La película sigue a Donnie, quien se une a la temida mafia Pantera para llevar a cabo el mayor robo de diamantes jamás visto. Mientras tanto, Big Nick (Butler), ahora en una situación más desesperada, decide infiltrarse en la operación en un juego de engaños y lealtades difusas.
Más ambición, más problemas
Si bien la premisa suena prometedora, la película se alarga más de la cuenta y sufre en algunos tramos por una narrativa menos tensa que su predecesora. Aunque Gudegast sigue demostrando su talento para las secuencias de acción, la historia pierde fuerza en sus momentos más pausados.
Gerard Butler en su salsa
Si hay un motivo para ver esta película, es Gerard Butler. Su interpretación de Big Nick sigue siendo la de un tipo duro, desaliñado y con un carisma rudo que encaja perfectamente en este universo. A su lado, O’Shea Jackson Jr. aporta la astucia y el ingenio necesarios, aunque su personaje no tenga tanto desarrollo como cabría esperar.
Química entre protagonistas
La relación entre Butler y Jackson Jr. es el corazón de la película. Sus interacciones, a medio camino entre la rivalidad y la camaradería, mantienen el interés cuando la trama se vuelve predecible.
Dirección y acción bien ejecutadas
Christian Gudegast sabe cómo filmar un atraco y lo vuelve a demostrar aquí. Las escenas de acción están bien coreografiadas, con un diseño sonoro potente y una fotografía que saca partido a las calles europeas donde transcurre la historia.
Violencia y estilo
Si algo hace bien Juego de ladrones: Pantera es ofrecer una experiencia visual atractiva. La violencia es cruda y bien ejecutada, pero sin caer en el exceso gratuito.
Un guion con altibajos
El guion intenta jugar con la moralidad de los personajes y añadir capas a la historia, pero no siempre lo consigue. Hay giros predecibles y ciertos momentos que ralentizan el ritmo, restándole tensión al relato.
Falta de sorpresa
Aunque la película tiene momentos de gran tensión, nunca alcanza la solidez del thriller original. La sensación de déjà vu es inevitable, y la historia no logra diferenciarse lo suficiente de otras películas del género.
Un final abierto para más
El desenlace deja la puerta abierta a una posible tercera entrega, lo que sugiere que Gudegast y Butler quieren convertir esta saga en una franquicia de largo recorrido. La pregunta es si el público querrá seguir acompañándolos.
¿Otra secuela en camino?
Si bien esta entrega tiene algunos aciertos, es evidente que el equipo detrás de Juego de ladrones quiere seguir explorando este universo. Con ajustes en el ritmo y una historia más pulida, podría haber espacio para más.
Nota final: Entretenida pero lejos de su predecesora
Juego de ladrones: Pantera cumple con su cometido como thriller de acción, pero no llega a la altura de la original. Gerard Butler sigue siendo un imán en pantalla, y las secuencias de acción están bien logradas, pero la historia se alarga demasiado y carece del impacto necesario. Aun así, si te gustó la primera, esta secuela te ofrecerá un buen rato de adrenalina.