Norbert – Animación con buenas ideas, pero con una ejecución fallida
José Corral Llorente nos presenta Norbert, una película de animación que, sobre el papel, prometía ser una sátira política fresca y diferente, pero que en la práctica se convierte en un híbrido extraño que no logra encontrar su público. Demasiado infantil para los adultos, demasiado política para los niños y, sobre todo, demasiado aburrida para cualquiera.
Un concepto llamativo con una ejecución torpe
La premisa es interesante: un espía torpe en una nación burocrática y gris que se infiltra en un país caótico y feliz. Sin embargo, la película no consigue sacar partido de su propio planteamiento. El tono oscila sin rumbo entre la comedia absurda y la crítica social, pero sin encontrar el equilibrio necesario. La historia se siente dispersa, sin una estructura clara, y termina perdiendo el interés antes de llegar a la mitad del metraje.
Animación vistosa, pero sin alma
Si hay algo que salvar, es el apartado visual. La película tiene un diseño artístico original, con un estilo que recuerda más a la ilustración de cuentos que a la animación tradicional. Sin embargo, la animación en sí es rígida y le falta fluidez, lo que hace que las escenas carezcan de dinamismo. Además, el diseño de sonido es torpe, con una música genérica y un molesto zumbido de fondo que más de un espectador ha señalado como irritante.
¿Para niños? ¿Para adultos? Para nadie.
Aquí está el mayor problema de Norbert: no sabe para quién está hecha. Sus momentos más infantiles se apoyan en chistes simplones (flatulencias incluidas), mientras que su carga política y su ritmo pausado la hacen poco atractiva para los más pequeños. En salas, los niños se han aburrido y los adultos han salido confundidos. Es una película que quiere decir algo, pero no sabe cómo hacerlo sin alienar a su audiencia.
Una historia sin rumbo ni chispa
El guion es un desastre. A pesar de tener temas interesantes, como la crítica al autoritarismo y la exaltación del caos como forma de libertad, la película no logra concretarlos en una historia atractiva. Los personajes son planos y el humor es irregular, con algunos momentos ingeniosos perdidos entre un mar de diálogos monótonos y situaciones que se sienten forzadas.
Conclusión: Una oportunidad perdida
Norbert es una película con una buena idea de base, pero que fracasa en su ejecución. Su animación es creativa, pero su historia es aburrida, su ritmo es tedioso y su público objetivo es un misterio. Si lo que buscas es una buena película de animación española, mejor mira para otro lado.
Nota final: Una mezcla fallida entre sátira política y cine infantil
No es el peor intento de animación del año, pero sí una de las mayores decepciones. Norbert tenía el potencial de ser algo único, pero termina siendo un film olvidable que no sabe a quién quiere entretener.